Cuando un nuevo concepto de diseño está acabado, se somete a la aprobación, generalmente a través de una carta de colores, muestras, maquetas, impresiones o cualquier otro tipo de material. Una vez el concepto se aprueba, debe ser adaptado a las necesidades de la impresión de la producción industrial y de las líneas de embalaje.
Se incluyen todos los parámetros técnicos como el formato del embalaje, tintas y muchos más criterios que deben ser integrados en el concepto del diseño. Por ejemplo, el diseño para un producto alimenticio, debe adaptarse a diferentes medidas de embalaje como 150 gr., 250 gr., 500 gr., pack individual mini, etc.
Este servicio puede ser representado internamente por la marca, por la agencia diseñadora o por el Grupo Janoschka, que ofrece este servicio integrado en una parte del proceso pre- repro.